Del adoratorio prehispánico a la cofradía católica (Parte I)

Historias de Tlajomulco

Octavio Guevara Rubio

Mucho de lo que conocemos sobre el pasado del pueblo cabecera, lo debemos a grandes cronistas de la época virreinal, así como a las descripciones elaboradas con objeto de informar a las autoridades sobre el estado de las poblaciones; a quienes hace homenaje este terruño: Muñoz, Tello, Ornelas, Arregui, fray Alonso Ponce, Alonso de la Mota, fray Francisco Barrena, fray Alejandro Patiño, entre otros.

Gracias a ellos conocemos que Tlajomulco en la antigüedad era un adoratorio adonde acudían indios de otras partes, para ofrecer sacrificios a sus deidades.

Fue un cacicazgo que se consolidó en un panorama bélico (Guerra del Salitre) entre el señorío de Tonalá y los purépechas, siendo estos últimos mermados en fuerza gracias al apoyo de Coyotl, Pitláloc, Copaya y Pilili, hacia 1510. A estos últimos se les concedieron las tierras de Tlajomulco, quedando sometido a Tonalá.

El encuentro con los conquistadores y el sometimiento a la Corona, se sitúa en 1530. Al mismo tiempo, fue establecido el proyecto de evangelización a los nativos, quienes hablaban la lengua predominante (misma de la influencia “coca” en la zona); para tal efecto, los evangelizadores se apoyaron de intérpretes.

La religiosidad del pueblo, comienza a consolidarse con la fundación del convento de Santiago de Tlajomulco (en 1551 por fray Antonio de Segovia) y la propuesta para un hospital en 1554, por fray Alonso Benítez, a quien se atribuye la fundación de La Cofradía de la Purísima Concepción.

Más tarde, se otorgó una merced al Hospital de un sitio de ganado menor (780 hectáreas) y dos caballerías de tierra (85.6 hectáreas), para sustento del mismo: el Rancho de Cacaluta.

El crecimiento poblacional de Tlajomulco se estabiliza a finales del siglo XVI, aunque de forma paulatina. Para el siglo XVII, “el pueblo es doctrina de los frailes franciscanos, que tienen 500 indios casados repartidos en la cabecera y sujetos”.

Para 1649, “pareció haber en este dicho pueblo, 12 vecinos españoles y 260 naturales de nación cocas”.

En 1687, el pueblo tenía un total de 884 feligreses de “confesión y confesión y comunión”, distribuidos en los cuatro barrios de indios en que se dividía y el vecindario de castas.

Si para 1689 la jurisdicción contaba con un total de 3 mil 547 feligreses, el pueblo de Tlajomulco albergaba casi el 25 por ciento del total. El mismo porcentaje se observa en 1777, fecha en que Tlajomulco contaba con mil 260 feligreses de comunión, cuando hacia 1775 se contaban 4 mil 803 en toda la jurisdicción.

En la segunda parte narraremos aspectos de la educación e instrucción cristiana durante la época colonial.

“En 1510 el cacicazgo de Tlajomulco quedó sometido al señorío de Tonalá. La conquista por la Corona Española ocurrió hacia 1530”

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