Malestar en Lomas de Tejeda por contaminación de una granja de cerdos

El dueño se niega a cumplir las normas ambientales, dicen los vecinos

Francisco Castro

Discusiones con gritos que han estado a punto de degenerar en enfrentamientos a golpes, provoca el establecimiento de una granja de cerdos en el poblado de Lomas de Tejeda, en Tlajomulco de Zúñiga.

Los vecinos se quejan de los fétidos olores que se desprenden de la granja, que penetran en las casas, la parroquia de San Isidro Labrador y establecimientos comerciales del poblado, y provocan enfermedades en quienes viven más cerca de la granja. Además, las aguas residuales son arrojadas sin tratamiento a un arroyo que pasa a un costado.

Los vecinos, entre ellos Candelario Alberto Rubio Rodríguez, uno de los más afectados por vivir justo a un lado de la granja, dicen que la indignación es mayor porque el propietario se niega rotundamente a cumplir las normas ambientales amparado en un supuesto influyentismo porque él y sus hermanos trabajan en el Ayuntamiento de Tlajomulco.

La Fiscalía Ambiental del municipio ya tiene conocimiento del problema. El 19 de febrero de este año hubo una visita a la granja. El agente municipal, Isidro Márquez Rivas, dijo que en esa ocasión se hicieron varias recomendaciones para resolver el problema, pero quien se ostenta como propietario de la granja no ha cumplido; esa es la causa del gran enojo de los vecinos.

En días pasados hubo una reunión y recorrido en la engorda de cerdos, con la presencia del propietario, los quejosos y un representante de la Fiscalía Ambiental, José Juan Rangel, quien informó que ya está en marcha un procedimiento en la instancia municipal, que está en etapa de análisis técnico jurídico y valoración de las pruebas aportadas por el dueño del predio para valorar el grado de cumplimiento de las medidas correctivas que se ordenaron en la inspección del 19 de febrero, con el fin de dictar una resolución.

Sin embargo, a ojos de los vecinos la falta de cumplimiento de las medidas correctivas es muy evidente. Los reclamos de quienes participaron en el recorrido eran tan fuertes que se escuchaban fuera de la granja.

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