Covid terminará con globalización y hegemonía estadounidense

Estamos ante un nuevo orden mundial. Los Estados también se modificarán, así como la educación y las nuevas normalidades que comenzamos a vivir

Cumbre Virtual del G20. Foto: Twitter @FMINoticias

Carlos Cham

Hubo un periodo de paz en el mundo en la era de la globalización, parecía que sería permanente.

Nació con la hegemonía estadounidense que, si bien se gestó durante los años de la Segunda Guerra Mundial, la conferencia Bretton Woods y, posterior a estos años, con la creación del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial (los mellizos a los cuales “un hada” los maldijo, como bien previó Keynes), el GATT y, finalmente, la victoria sobre la Unión Soviética y el comunismo, Estados Unidos -y otras externalidades, claro-

El grado de paz fue gracias a una visión neoliberal: cambiar los fusiles por las tarjetas de crédito y las aspiraciones.

Sin embargo, la pandemia ocasionada por el Covid-19 ha dejado de manifiesto el gran malestar hacia esta globalización dominada por Estados Unidos.

Hoy se pueden observar a los Estado-Nación volver a mirar hacia adentro, al proteccionismo y ven el camino del nacionalismo como una respuesta al tándem de esta crisis sanitaria-económica-social-política.

Señalan culpas a países vecinos de no ser “cuidadosos” con el manejo del coronavirus, mientras que cada mandatario decide adoptar sus propias rutas y estrategias, persiguiendo sus intereses particulares y desdeñando la cooperación (o al menos solidaridad) internacional para articular medidas conjuntas, lo que facilitó la propagación del virus a nivel mundial.

Ya con más de 3.9 millones de contagios y más 275 mil decesos alrededor del mundo, es indudable que -algo- se hizo mal. Sumada a la sanitaria, se acerca a gran velocidad la crisis económica y, como siempre, la población en situación de pobreza será quienes vean la peor cara de esta depresión económica.

Los más vulnerables en un mundo pre Covid-19 son quienes volverán a pagar los platos rotos del pésimo manejo de esta pandemia. Aunado a lo anterior, los conflictos internacionales no cesan y a lo sanitario y económico habrá que añadir riesgos en lo social y político. 

Pareciera que perdimos de vista que actualmente vivimos en un mundo altamente interconectado entre sí y que lo que pase en Wuhan le afecta a Tlajomulco. Hoy más que siempre, los organismos internacionales se quedan atados de manos, “sin dientes” y hasta sin voz.

Ya sea que hablemos de la ONU, y sus agencias como UNICEF, UIL, FAO o incluso la Organización Mundial de la Salud (OMS), pues no cuentan con recursos necesarios, ni siquiera con credibilidad suficiente para hacer frente a los tiempos que vivimos. Por otro lado, organismos multilaterales, como el FMI, el G7, G8 o G20 simplemente están desaparecidos.

Este padecimiento planetario nos trata de decir que el ciclo está terminado; que se agotó la hegemonía y la globalización como está planteada; que el tránsito hacia el mundo multipolar ya está aquí.

Que debemos de repensar estas organizaciones internacionales para sentar en la mesa a los gobiernos subnacionales y a las organizaciones de la sociedad civil. Que estos malestares mundiales serán cada vez más frecuentes y que debemos de estar preparados, solidarios y en plena disposición de cooperación.

Que estamos ante un nuevo “Pacto” y los Estados también se modificarán, así como la educación y las nuevas normalidades que comenzamos a vivir. Llegó el momento de repensar este mundo nuevo.

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