Temachtiani – Desempleo, golpe a los más desprotegidos

Por Vicente García Tejeda

Una economía en crecimiento podría enfrentar sin consecuencias los problemas derivados de la pandemia por el COVID-19,  pero no es el caso en nuestro país, pues lo que se espera es que el desempleo se  desarrolle cuantiosamente, a pesar de los esfuerzos que ha realizado el gobierno por evitarlo.

Todos los  sectores  económicos  han resentido  los efectos perjudiciales. Uno en particular, al que me quiero referir, es al de los servicios que representan un sector productivo muy importante. A la fecha, la mayoría de establecimientos han tenido que cerrar sus puertas, en perjuicio de muchas personas, ya que sus ventas se cayeron inusitadamente.

Si a ello se suma la población informal, que en estos momentos no tienen ingresos, más los desempleados que había ya cuando llegó la pandemia, se desarrolló un mayor desempleo.

El problema que se avecina es el empobrecimiento de una gran parte de la población, que generará una situación que va a afectar a todos por igual, pero mucho más a los desprotegidos.

Ante esta situación, el Gobierno Federal debe implementar medidas urgentes, y no dejar en el abandono a quienes perderán su trabajo

La recuperación dependerá de la contestación de habilidad y política económica que instrumenten las autoridades, así como del peligro que se derive de otro brote de COVID-19, que esperemos no suceda.

Todas las medidas de prevención decretadas por el Gobierno son necesarias, sin embargo, cuando el hambre aprieta, no hay poder que la solucione si no es con alimentos para la subsistencia de los ciudadanos y de sus familias.

La contestación para la ciudadanía debe ser conveniente a la dimensión de la crisis que sufriremos.

No sólo se debe aumentar con una representación cuantiosa el gasto público para reavivar la economía, sino con sentido práctico, sin alharacas, poses, frases dogmáticas ni actitudes que confronten; buscar las estrategias más adecuadas, para mantenerla viva  y asegurar la subsistencia alimentaria de los mexicanos.

Es necesario incrementar responsablemente los recursos precisos al Sector Salud y retrasar los pagos de seguridad social y las declaraciones anuales; lo contrario es apuntalar a las organizaciones  de todos los sectores, y más la de servicios, para que  cancelen sus actividades y miles de trabajadores pierdan su trabajo.

Reprogramar el gasto público es una necesidad imperiosa que no debe dejarse de hacer, ya que la situación actual y las medidas que obligan a miles de ciudadanos a quedarse en sus casas e impedir con ello el avance de la pandemia, así lo requieren.

Acciones concretas, prácticas y que beneficien a los ciudadanos, es lo que necesitamos. ¡Pero ya!, porque los tiempos se nos echaran a todos encima.

Deja un comentario