El COVID-19 modificó la celebración del Domingo de Ramos

En los pueblos de la ribera de Cajititlán se realizaron transmisiones en vivo. Las palmas fueron elaboradas con tule de la laguna

Por Pepe Espinoza

Con “palmas” elaboradas a base de tule de la laguna, templos a puerta cerrada y bendiciones de sacerdotes en la calle, así se celebró el Domingo de Ramos en los pueblos de la ribera de Cajititlán, de Tlajomulco de Zúñiga, en plena contingencia por el coronavirus.

Comerciantes de San Juan Evangelista y de Cuexcomatitlán han aprovechado el tule que nace en la Laguna de Cajititlán, para con este ornamento hacer ramos simulando las “palmas” con las que fue recibido Jesús de Nazaret en su entrada a Jerusalén, hace más de dos mil años.

“Desde la mañana me metí a la laguna a traer tule, ya llevo dos viajes, pero bueno aquí estamos ganando unos pequeños pesos para que la gente tenga sus ramos y sean bendecidos, el padre pasará por las calles”, refirió uno de los comerciantes que elaboraba ramos, el cual vendía a sólo 10 pesos.

El tule fue considerado incluso como una plaga dentro de la laguna, pero esta planta perenne tiene distintos usos tanto para elaboración de artesanías, como para el desarrollo de fauna al interior de este embalse, como son las ranas.

En el templo de San Juan Evangelista se desarrolló la misa de Domingo de Ramos a puerta cerrada a las 12:00 horas, oficiada por el padre Salvador Moreno Gutiérrez, quien en la homilía llamó a todos los creyentes a meditar ante las circunstancias que vivimos por la pandemia, la situación social y mundial.

“Aunque para muchos esto ha generado depresión, desesperación y a otros dolor, sin embargo tienen un recurso que les pide no caer como es la experiencia de Cristo. Todos sufrimos, no hay persona en el mundo que no sufra, el sufrimiento y dolor es parte de la vida, pero no todos sabemos darle sentido a ese sufrimiento y eso es lo que nos enseña Cristo en este día, nos da fe, pero al mismo tiempo nos anuncia su pasión, muerte y resurrección”, mencionó el sacerdote.

Después de la eucaristía abordó una camioneta para brindar la bendición de ramos por las calles de San Juan Evangelista, manteniendo la “sana distancia”; mismo acto religioso que se repitió en las poblaciones de San Lucas Evangelista, Cuexcomatitlán, San Miguel Cuyutlán y Cajititlán, los cuatro pueblos de la ribera.

Un domingo diferente a inicios de la Semana Santa fue lo que se vivió esa mañana en los pueblos de la región más turística de Tlajomulco de Zúñiga, aunque algunos visitantes no parecen tomar las precauciones de la contingencia por el COVID-19 que ha cobrado la vida de más 68 mil personas en el mundo (casi 100 en México), y a veces intentan acudir a la zona turística.

Para las familias católicas que han mantenido la cuarentena en sus casas, que sólo salen para cumplir con actividades necesarias, las parroquias han decidido transmitir los oficios de Semana Santa a puerta cerrada a través de Facebook y YouTube.

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