Tianguistas no pueden dejar de trabajar, aunque teman al coronavirus

“Porque más miedo nos da no tener que comer”, expresó un comerciante

Francisco Castro

Al comerciante Juan Antonio Meza Tello le da temor contraer el coronavirus, pero teme más que su familia no tenga que comer. Por eso domina el miedo y sale a vender a los tianguis de Guadalajara y poblaciones cercanas.

Y aunque las ventas han disminuido un 50 por ciento porque mucha gente se ha alejado por temor al contagio, él comprende la situación y se da por satisfecho de que por lo menos de la venta salga para los alimentos y otros gastos indispensables.

Entrevistado en el Tianguis de Tlajomulco, expresó que desde una posición muy cómoda, los funcionarios del gobierno piden a la gente que se resguarde en su casa y no salga, porque ellos, los funcionarios, tienen seguro su sueldo. Pero los comerciantes que viven de la venta del día, tienen que trabajar para comer.

Justo sería, agregó, que el gobierno suspendiera mientras dure esta situación el cobro de impuestos, de la electricidad y de otros servicios que proporciona.

“Porque en mi caso, si no salgo a trabajar, qué voy a hacer, ¿a comer los brassieres y las pantaletas que vendo?

Por otra parte, este domingo disminuyó notablemente la presencia de gente en la Plaza de Tlajomulco. Algunos que asistieron dijeron que no tienen miedo al coronavirus. Otros, que eso es un invento, que no hay tal virus. Uno más expresó que está protegido por una imagen que cuelga de su cuello, y al mostrarla reveló que es de la Santa Muerte.

En cambio, una señora expresó que ya no soportaba el encierro y salió unas horas para distraerse, con precauciones y mostró su cubrebocas.

Por la noche, los comerciantes resienten la suspensión de las misas. Cada domingo, cuando los oficios terminan sale del templo una avalancha de fieles que se dirigen a los puestos a comprar antojitos. Pero en esta ocasión estuvo casi solo.

Un vendedor de postres manifestó que cada domingo lleva siete pasteles y todos los vende en porciones. En esa ocasión llevó sólo cuatro previendo las bajas ventas y a las 9:00 de la noche apenas había vendido la mitad.

Todos coincidieron en que ya desean que esto termine.

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