Horus – Lento actuar del Gobierno Federal ante la pandemia

LA EPIDEMIA QUE TRASCENDIÓ

Así es. Una epidemia que trasciende fronteras es entonces catalogada como pandemia al migrar más allá del país donde surge, y padecimiento para el cual no hay cura ni vacuna conocida en un tiempo determinado.

El tan llevado y traído o multitratado tema del COVID-19, inicialmente denominado coronavirus, surgido informativamente al mundo a principios del año, en la ciudad de WUHAN, China.

Es una pandemia declarada por el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el prestigiado doctor africano Tedros Adhanom Ghebreyesus, el pasado 11 de marzo de 2020. Lo que de suyo, supone que el padecimiento viral es una verdadera amenaza para la humanidad, por su letalidad a ciertos sectores vulnerables de la sociedad; por sus condiciones generales de salud, o por padecimientos crónicos que pueden contagiarse por transmisión directa e importada, en este caso.  

Según datos de la OMS, difundidos hace nueve días, en 114 países del mundo había  registrado 118 mil casos de personas portadoras de COVID-19, y hasta esas fechas, había cobrado la vida de 4 mil 291 personas.

Con la información anterior y las medidas adoptadas en diferentes países para paliar, prevenir o combatir la expansión de esta pandemia, que crece exponencialmente a una velocidad vertiginosa, al parecer incontenible, resulta muy preocupante que el Gobierno de México y el presidente López Obrador no le estén dando la atención debida y, por el contrario, todos los días  diferentes medios de comunicación nos dan cuenta de la aparente ligereza con la que AMLO aborda el tema.

Su tratamiento terminó por extinguir del panorama al Ministro de Salud, quien debería haber asumido su responsabilidad ante esta crisis de emergencia sanitaria en la institución a su cargo.

Grave situación si consideramos la trascendencia de la creciente invasión del mortal virus; por su reciente surgimiento, falta de vacuna, y escasa infraestructura hospitalaria disponible en los países afectados.

JALISCO ANTE LA PANDEMIA

Atinadas hasta el momento han resultado las medidas adoptadas por el gobernador del Estado, Enrique Alfaro, para contener en Jalisco la propagación del COVID-19 y la multiplicación de ciudadanos contagiados, quienes, por cierto, en su mayoría contrajeron el virus en diferentes partes del mundo, según informaron las propias autoridades del estado.

Evitar las grandes concentraciones humanas, suspender clases en el aula a todos los niveles educativos y de formación académica, suspender la vía recre-activa, cierre de bares y cantinas, centros de espectáculos y diminución del persona de oficinas in situ; campañas de difusión y sanitización, han sido algunas de las disposiciones del Gobernador, quien actuó acorde a lo dispuesto por los sistemas de salud de diferentes países, para evitar el crecimiento y propagación de esta pandemia; que de no atenderse a tiempo podría cobrar muchas vidas y dañar aún más la delicada situación económica por la que atraviesa nuestro país a consecuencia del cierre de las fronteras,  la disminución de la actividad comercial y productiva.

Acotar la propagación del virus que ya trascendió fronteras, incluso tras- continentales, es uno de los principales compromisos que debemos asumir en la lucha contra este flagelo, y, para lograrlo, debemos evitar el contacto directo entre las personas.

De aquí la importancia  de permanecer en nuestros hogares de manera libre y responsable, evitar exponernos al contagio y a medidas extremas como las difundidas en imágenes de China y España, por citar solo dos ejemplos.

Ahora sí, experimentemos en pacientes y dolientes ajenos. No lloremos al gobernante lo que en lo propio no pudimos evitar; en este caso, contagiarnos por descuido nuestro.

Hagamos de la LIBERTAD un ejercicio pleno pero responsable, autorregulado, con sentido de participación corresponsable para evitar afectaciones a nuestra salud y la de los demás,  que en casos de emergencia sanitaria, como éste, es responsabilidad de todos evitar que se siga propagando. Para lo cual, necesitamos quedarnos en casa y observar cuidosamente las medidas de prevención y aseo recomendadas por las autoridades de salud y los expertos epidemiólogos.

SALUD PÚBLICA EN TLAJOMULCO

Conscientes estamos de que el tema de la salud pública corresponde a los ámbitos estatal y federal, y para el caso de la pandemia a los sistemas internacionales de salud bajo la directriz de la OMS, y de que la infraestructura propia del municipio en materia de servicios de salud se constriñe a clínicas de primer contacto o de urgencias médicas y primeros auxilios.

No obstante, la crisis por la que atravesamos es también una cuestión de administración pública y no de “grilla”, como bien lo dijo el presidente López Obrador en una de sus recientes “mañaneras”.

En este sentido, el Gobierno Municipal debe ser parte activa de la solución de tan grave problema, al menos en el ámbito de su competencia y su territorio, esto es: el Presidente Municipal, en tanto líder de la comuna tlajomulca, debe asumir el control de las tareas a emprender, debe encabezar esta cruzada en el combate a la pandemia, convocar a la comunidad académica, líderes sociales, docentes, médicos, servidores públicos y su gran estructura social organizada de la que dispone a través de colonos y sectores que se agrupan para promover y proteger sus intereses; ahora es tiempo de que estos grupos le devuelvan algo a la sociedad de la cual se sirven y la cual dicen servir.

Con ellos y el grupo de” inteligencias” que lo asesoran, el alcalde Zamora tiene el reto tras de sí de articular un plan emergente para difundir de manera casi personalizada a su pueblo, medidas prácticas y de sencilla aplicación para evitar y contener la propagación del virus en el municipio tomando como ejemplo las experiencias de otras latitudes como saber lavarse las manos, evitar conglomeraciones y el contacto físico interpersonal, guardarse en sus domicilios y explicar en sencillos folletos el ciclo del origen, letalidad, tratamiento y medidas para combatir y evitar su propagación.

En suma se requiere ver a un gobierno corresponsable que sin poner en riesgo a la población se haga sentir con acciones claras y contundentes con las herramientas a su alcance pero efectivas.

Hasta el momento parece que tenemos un gobierno en “shock”, no se ve ni se siente. ¿Ya habrá suspendido los tianguis, regulado el comercio informal en la plaza o dispuesto protocolos mínimos en caso de registrarse algún caso de contagio en el pueblo?, son algunas de las muchas preguntas que habrá de responder nuestras autoridades del municipio.

Es tiempo de que los activistas que saben ganar elecciones y que han sido convertidos en gobernantes, demuestren que saben mover a la gente para enfrentar esta crisis, que demuestren disposición y compromiso social entregándose ahora a una labor comunitaria de tan nobles propósitos como salvar vidas de la mejor forma que se puede hacer: de manera preventiva. 

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