Hoja por Hoja – Malos signos del destape para la reelección

Maggie Urzúa

El alcalde Salvador Zamora ya se destapó para competir por la reelección. Su acto tiene varias interpretaciones que culminan en un solo punto: un signo de debilidad para el Partido Movimiento Ciudadano.

I. De seguir las reglas no escritas de la política “rancia”, sabríamos que a quien madruga su partido no le ayuda. Los personajes que se adelantan a los tiempos y confiesan sus aspiraciones tienen un altísimo porcentaje de ser frenados desde arriba.

A veces les propinan castigos como enviarlos a pelear por otros puestos o, de plano, son bloqueados en la boleta. Si el anhelo de Zamora por la reelección no se cristaliza dentro de un año, entenderemos que su madruguete causó molestias al interior de MC.

II. Si el camino para el Presidente Municipal consiste en una autopista plana, y en 2021 pide el voto para un segundo periodo al hilo, tampoco saldría muy bien librado el instituto naranja.

Hace tres semanas, en esta columna expresé la pérdida de fuerza que enfrenta Tlajomulco dentro de la política en toda la entidad, al haber sido desplazado por actores de otras demarcaciones, mientras las “fuerzas básicas” del municipio están desinfladas.

La tendencia para los últimos alcaldes era un ascenso hacia la esfera estatal, donde tomaban un rol protagónico.

Quedarse en el mismo lugar, sobre todo en un periodo donde MC trae el carro completo gubernamental, representaría fracaso tanto para Zamora como para el partido: el Alcalde sería reducido a un segundo plano, lejos de la cúpula emecista. Mientras el organismo daría señales de incapacidad por preservar su cuna, así como de una carencia total de buenos prospectos que les permita conservar la presidencia municipal.

La realidad no es muy lejana, basta con echar un vistazo al cuerpo edilicio donde no se observan esas figuras con gran presencia escénica en el teatro de la función pública, con carisma, liderazgo o con talento para la administración pública. Tampoco sucede en los congresos del Estado y de la Unión.

Se deduce que en Tlajomulco a MC le queda una sola figura competente: la de Salvador Zamora.

III. Por los símbolos, es vital para Movimiento Ciudadano seguir gobernando en su bastión. De momento, rumbo a 2021, les ayuda la flaqueza de la oposición, pero en tres años Morena podría reunir sus piezas dispersas y robustecerse.

Quizá para el próximo año, con o sin Zamora, resulte relativamente sencillo predecir un triunfo, pero su único buen candidato no está facultado por ley para reelegirse otro periodo. Si no encienden los focos rojos en el cuarto de guerra naranja, 2024 podría traerles un desastre político.

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