Horus – La lucha de la mujer contra el sometimiento

Lucha ejemplar contra el sometimiento de la mujer al hombre

GÉNESIS 2: 21,22, y 23

Con la previa aclaración de que no se trata de una rigurosa exégesis, en estos tres versículos del Génesis de la Biblia -católica o protestante- se resume la creación divina de la mujer.

Refiere el texto sagrado que Dios creó de la costilla del hombre a la mujer para que no estuviera solo y la hiciera “su mujer”. En el fondo, Adán buscaba quien lo ayudara, y al no encontrar en el reino animal ninguno a su altura, indica el versículo 20 del capítulo 2 de primer libro de la Biblia: Dios creó a Eva, a quien con su nombre en hebreo de Havvá, otorgó también la dicha de ser “madre de los vivientes o dadora de vida…”;  “Tu deseo te llevará a tu marido y él tendrá autoridad sobre ti”, [Génesis 3:16]

Así parece dar inicio el sometimiento de la mujer por el hombre en la cultura occidental. Inclusive en otras culturas y creencias religiosas del orbe, existen historias paradigmáticas similares que coinciden en el sojuzgamiento de la mujer, lo que aún perdura en plena globalización y conectividad de la información en tiempo real o al momento.

Sin duda, la educación que facilita la evolución de la especie humana tiene una gran asignatura pendiente con la mujer: otorgarle más y mejores herramientas para el cambio y la autorrealización que le permitan  autonomía e independencia, y alcanzar condiciones de verdadera igualdad ante el hombre, jefe de familia o patriarca de su clan o familia.

No basta, entonces, solo con celebrar un día de la mujer, sino dar la batalla todos los días para que ya no sólo sea un día el de la mujer porque lo serán todos, al ser alcanzada la igualdad sustantiva y verdadera entre los míticos Adán y Eva, que al final somos la humanidad entera.

8 DE MARZO, DÍA MUNDIAL DE LA MUJER

La violación sistemática y sojuzgamiento de los derechos más elementales de la mujer, hizo que levantaran la voz. No tenían derecho al voto, no tenían derecho al manejo de sus cuentas, ni tampoco derecho a la formación académica, padecían desigualdad salarial ante el hombre y, además, su esperanza de vida era menor a la del varón.

En este contexto se llevó a cabo la Primera Convención Nacional por los Derechos Políticos, Civiles, Sociales y Religiosos de las Mujeres, hacia 1848, en los Estados Unidos.

En 1908, en la ciudad de Nueva York se manifestaron 15 mil mujeres por menos horas de trabajo, mejores salarios y derecho al voto. El 28 de febrero de 1909, el Partido Socialista de América lo declaró Día Nacional de la Mujer.

Clara Zetkin, socialista alemana, propone la celebración del día de la mujer a nivel global en 1910, en Copenhague, Dinamarca, iniciativa que fue apoyada por 17 países.

Con más de un millón de personas reunidas en Alemania, Dinamarca y Suiza, el 19 de marzo de 1911 se celebró el primer Día Internacional de la Mujer; en tanto el 25 de marzo del mismo año, 123 mujeres y 23 hombres, inmigrantes en su mayoría, murieron en un incendio en una fábrica de Nueva York.

Bajo el lema de “pan y paz”, las mujeres en Rusia salen a la calle el último domingo de febrero de 1917 a protestar por los soldados caídos, movimiento  que fue llamado “insurrección de las mujeres”, a la que el zar Nicolás II ordena disparar si fuere necesario, dando cauce con ello a la llamada “Revolución de Febrero”, que concluyó con su abdicación, según refiere la historiadora norteamericana Temma Kaplan y que cita como los antecedentes socialistas del Día Internacional de la Mujer.

Por otra parte,  la fecha de la celebración del Día Internacional de la Mujer surge de la interpretación de fechas de dos distintos calendarios: la huelga de las mujeres en Rusia de aquel año comenzó el 23 de febrero, según el “calendario Juliano”, de uso corriente en ese país por aquellas épocas. Ese mismo día en el calendario Gregoriano corresponde al 8 de marzo, como hasta nuestros días.

En el acta de formación de la ONU, quedó consagrada la igualdad de género en 1945. 30 años después, en 1975, durante la celebración del Año Internacional de la Mujer, la ONU estableció el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer.

Según datos publicados el 7 de marzo del 2019 por la BBC News, uno de cada cuatro parlamentarios en el mundo es mujer. En 2018 sólo el 9.8 por ciento de países en el mundo tenían Jefas de Estado.

Una de cada tres mujeres en el mundo sufre de algún tipo de violencia a lo largo de su vida. 830 mujeres mueren cada día por causas evitables relacionadas con el embarazo; y hasta el año 2086 se prevé que se cierre la brecha salarial entre el hombre y la mujer, si no se contrarresta la tendencia actual.

Ante este panorama no es pertinente dudar ni cuestionar las luchas que a diario están librando las mujeres en todos los países del mundo, desde sus trincheras con estrategias propias, pero al final, estas batallas se libran por motivos muy similares: la defensa de sus derechos, igualdad salarial,  mayor seguridad, trato digno y respetuoso, igualdad de oportunidades para el desarrollo y autodeterminación, derechos políticos efectivos, mayor participación en las tareas de gobierno, no más violencia en cualquiera de sus manifestaciones, respeto a su libertad de decisión, libertad de asociación y opinión, etcétera.

Luchas y demandas con las que directivos y colaboradores de La Verdad de Tlajomulco nos pronunciamos a favor y tratamos todos los días de contribuir con nuestro granito de arena para que sea abatido de fondo todo acto de injusticia, abuso y violencia hacia la mujer.

Nos sumamos a sus demandas de “no más violencia, ni un feminicidio más, no más violaciones e impunidad, alto a los abusos y la violencia de género, y total respeto a la dignidad de la mujer”; mismas que hacemos propias, y junto a ellas, alzamos la voz y desde nuestro espacio estamos dando la batalla hombro con hombro con ustedes.

LA PATRIA NUESTRA

En México la participación de la mujer en la lucha por la libertad y la igualdad ha sido ejemplar, aunque insuficiente por tan arraigada cultura de machismo, amparada y exponenciada por caciques y rancios linajes de mayorazgos aún persistentes al amparo de la impunidad, y el señor don dinero que todo lo puede y lo que no lo intenta pero siempre atenta.

Que distantes estamos de aquella conseja que el sensible príncipe Nezahualcóyotl Primero, dijera: “Hacerle daño a una mujer merece la pena de muerte”. Llegada la conquista, la mujer indígena conversa al cristianismo, y la mestiza aún más, se sometieron al silencio y abnegación Mariana del cristianismo católico, primigenio en el sometimiento de la mujer al hombre, según lo mandatado en relato bíblico del origen divino de la mujer.                              

Deja un comentario