Feministas que como dicen una cosa, dicen otra

Por Aquiles Vaca Briones

Aprovechando el Día Internacional de la Mujer, hay que citar a una connotada feminista mexicana, maestra de la palabra, que con sus refranes ilustra el congruente accionar del servicio público mexicano.

Decía La Chimoltrufia: “Así como digo una cosa, digo otra”. Este personaje era interpretado por la “empoderada” comediante Florinda Meza, a quien más a fuerza que de ganas o por méritos, su marido, Chespirito, le heredó sus millones.

Igualito actúan algunas dependencias de gobierno (ahí sabrán cuáles se ponen el saco), donde usando playeritas blancas con morado piden justicia por los derechos de las mujeres… pero ellos creen que la justicia es exhibir a las mujeres tlajomulquenses en pasarela de modelos, donde no sabemos si también es pasarela de talentos.

Se dicen bien “progres” y modernos, pero su modernidad es del siglo pasado donde era bien ‘cool’ usar edecanes para deleitar pupilas en recepciones, hasta para acomodar sillas y pasarle ‘agüitas’ a los invitados.

Y, citando otra vez a la Chimoltrufia: “Pa’ qué te digo que no, si sí”: parece que la congruencia no forma parte de su catálogo de virtudes. Gritan que le van a dar voz a las mujeres, convocan a las meras chidas del pueblo, pero como resultado del evento cacaraquean el discurso de un macho. Obvio es el patrón, hay que promoverlo, y hasta esperar su bendición para faltar el día del paro (9 de marzo). ¡Háganme el favor!

Somos o no somos feministas. Aquí no hay medias tintas.

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