Sólo el amor salvará la Tierra

Verónica Delgado

En estas semanas que hemos tenido terribles acontecimientos de desapariciones, feminicidios que están ya rebasados de nuestro entendimiento, leí la frase que ha gritado fuertemente la doctora en Física, ecologista, escritora y activista feminista india Vandana Shiva: “Sólo el amor salvará la Tierra”.

Ella propone que cambiemos el marco mental que rige actualmente, basado en el depredador dominio sobre la tierra, para cambiarlo por otro que se sustente en el amor y el respeto a la biodiversidad.

Por supuesto he quedado consternada por la situación y por ola de violencia que se vive en mi país y en el mundo. Sin embargo, hacerse consciente de la necesidad de generar sensibilidad sobre proteger la biodiversidad por los inmensos beneficios que la conservación de estas formas de vida tiene para la humanidad, me ha dado una esperanza en medio de tanta tristeza: y es que la manera en cómo nos relacionamos con la Tierra y el entorno se puede aplicar a toda nuestra manera de habitar el mundo.

Imaginemos que se puede verbalizar el afecto profundo, la devoción absoluta y el fervor por la naturaleza con la palabra amor. Después del amor viene el resto: la contemplación (no la depredación), el respeto, el compromiso de defenderla, la vocación que se debe tener para actuar en congruencia con este afecto y cómo nos daría entonces que nuestras intenciones sean basadas desde el respeto por todos los ecosistemas existentes en la Tierra.

“La conservación no es por la tierra, es por nosotros. La biodiversidad es importante para nuestro bienestar fisiológico, psíquico, relacional, estético; es un problema de deseo, de estar bien”, dice el grandioso y respetado Humberto Maturana, doctor en Biología por la universidad de Harvard.

El amor por la biodiversidad es un estado del alma que debemos cultivar y debemos verlo como una acción urgente en todos los niveles de vida.

Tenemos las potencialidades humanas para promover el cambio de paradigmas que nos aquejan en la sociedad. La violencia, la ignorancia, las injusticias sociales no las podremos combatir solo con amor, empero pienso y siento que si nos relacionamos con el mundo que habitamos, desde el amor, podremos entender que el respeto y la necesidad de la conservación de nuestra biodiversidad es sin duda un motor para hacer de nuestra vida política un ejercicio más sano y más noble.

“Sólo el amor salvará la Tierra”, es una afirmación que quisiera repetir mil veces, pues el sistema dominante actual, capitalista patriarcal y el colonialismo, son hambre, depravación, destrucción, y están matando diariamente a millones de especies sobre la Tierra.

Los invito a que reflexionemos acerca de cómo nos estamos relacionando con nuestro entorno, cómo podemos afirmarnos con la capacidad de autoproducirse como agentes de un cambio verdadero para lo más emergente: ¡salvar nuestra Tierra y todo lo que habita en ella!

Con amor, con respeto, con todo el compromiso, en medio de tantas desigualdades y terribles realidades. Pensemos, actuemos desde el amor.

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