Horus – El trapecio de la política

Pragmatismo para sobrevivir: PRD

Una vez abandonaron las ideologías y sus bases programáticas; los partidos políticos y sus dirigentes formales y fácticos se entregaron al más puro pragmatismo del pensar y del hacer sólo por y para mejorar, para remontar los resultados electorales que les ha permitido ganar gobiernos y representación política a la par de los dividendos que ello significa.

Fenómeno que surge en los albores de los 90, con el otrora omnipotente PRI y las famosas “concertacesiones” que se pusieron en boga a partir del “salinato”. Fórmula que no es otra cosa que ceder para no perder, o ganar perdiendo pero no todo.

Con esto los llamados “tecnócratas” se hicieron de un ejercicio práctico; aunque desprovisto de una lógica de la tradicional operación política, que por muchos lustros  le dio sustento a los triunfos del PRI. Tal práctica devino posteriormente en “pragmatismo”, que luego cobró carta de naturalización en todos los partidos y organizaciones políticas en sus luchas por el poder.

Así, gracias a la concertacesión y el quehacer cotidiano del pragmatismo, surgieron partidos como el PT y organizaciones sociales demandantes o contestatarias prohijadas desde o por el mismo gobierno, cuyos líderes se convirtieron en verdaderos magos de la negociación política atraídos por lo apetitoso de los cargos públicos de gobierno  de la representación política.

El fenómeno en Tlajomulco

Al paso del tiempo,  la militancia partidista fue perdiendo sentido y fuerza, a tal grado que ahora huele a rancio decirse militante conspicuo de partido alguno ya impuestos al pragmatismo. Por cierto, practicado por dirigentes partidista y ciudadanos comunes, quienes hartos de latrocinios y corruptelas de políticos y gobernantes, poco quieren saber de militancia partidista, antes bien observan y analizan valores y principios del ciudadano aspirante a gobernarlos o representarlos, más allá de plataformas y propuestas de los partidos.

Sin embargo, en México, el acceso al poder público vía la democracia representativa, más eficaz y rentable, se logra a través de los partidos y organizaciones políticas, utilizados ya sólo como vehículos para alcanzar el poder.

Dice un dicho que quien el poder prueba, con el gusto queda. Dígalo sino el cacique mayor de los amarillos perredistas de Tlajomulco, que no nada más se ha conformado con vivir y hacer negocios a partir de sus pragmáticos acuerdos con los gobernantes en turno de este municipio y el estado; ahora y desde hace algunos años, se ha encargado de promover a sus vástagos, al “juniorato o junorcracia”, violentado todo principio y valor democrático, cuyos valores, entre otros, han de ser la apertura, la libre participación, el derecho a la prelación y representación. Todo lo cual se encuentra suprimido en el PRD de Tlajomulco, por lo menos hasta hora.

Seguramente la llegada a la secretaría general de este partido en el estado, José Manuel Delgadillo, director de la preparatoria del municipio, trae un doble significado de parte del Grupo Universidad: por una parte oxigenar la vida del PRD, moribundo en el estado y sostenido en el Tlajo, por los tantos intereses del grupo local que lo controla; y segundo, para preparar y robustecer el camino del “factor Nico”.

Sí, Nico Vega puede dar la sorpresa y el salto a la candidatura a presidente municipal del PRD, al que ha pertenecido desde hace más de 20 años, y que ahora está convertido en la figura mediática indiscutible de los amarillos en la región, gracias a la prolongada y tesonera batalla que ha venido sosteniendo contra el  Grupo Aeroportuario del Pacífico y la SCT, para que le sean retribuidas al ejido, de manera justa el costo de las tierras que le fueron arrebatadas con la construcción y ampliaciones del Aeropuerto Internacional de Guadalajara “Miguel Hidalgo.

Lucha que, por otra parte,  no ha sido en vano ni desolada, pues en la línea defensiva jurídica y la estrategia mediática ha venido contando con el evidente respaldo de un grupo de abogados, se dice, vinculado al poderoso grupo universidad, por ende, respaldado también por quién ese grupo comanda.

Por cierto, y para mayor dato, el año pasado Nico Vega le organizó una comida al “Licenciado” en su rancho del Zapote, con lo que vino a confirmar la cercanía que ambos personajes tienen sin la necesidad o injerencia del “compadre Quiri”, de Nico y amigo histórico del “Licenciado”, distancia que por sí misma demuestra que Nico ya no hará lo que su “compadre” le diga.

Ahora ya Nico no sólo es el líder de su ejido, es toda una figura pública y mediática cuyo valor en cambio cuenta y pesará como “El Factor Nico Vega”. Al tiempo, ya veremos al indiscutible líder del trapecio político, Quirino, haciendo toda suerte de negociaciones para encontrar acomodo a su prole convertida ya en flamantes servidores públicos y representantes populares de la sociedad.

Lo indigesto del PAN

Otro que por probar el poder ya se indigestó, es el regidor “Chava Gómez o Chava Pizzas”, por aquello de tanto pan horneado en su negocio. Sí, el señor de las pizzas ya probó del árbol prohibido del poder, que ahora pretende conservar a costa de todo y de todos.

En la presidencia del comité municipal, colocó a su incondicional y novicia asistente, Elena Rivera Estrada, a quien corresponderá articular al equipo y estrategia electoral para enfrentar el proceso electoral que se avecina: sin tablas, sin manejo profesional de carrera y menos capacidad de convocatoria, que lo único que ha logrado es unificar a las diferentes corrientes de lo que queda del original PAN en el municipio; pero en su contra.

Las ausencias hablan por sí solas, y los poderosos panistas de viejo cuño y hueso colorado ya no engrosan más estas filas; cada quien entregado al más puro y conveniente “pragmatismo”, abona a su propia causa, tomando rumbos distintos, cuando no disímbolos o excluyentes por falta de un verdadero y visionario liderazgo que cohesione a sus correligionarios, que los unifique con orden y dirección para su partido de larga tradición en las lides democráticas de México y no para sí mismo; como parece hacer Chava Pizzas, el regidor que se sume factótum de los azules en el municipio, de lo que se encuentra verdaderamente lejos.

Como respuesta al escenario anterior, ya se articulan grupos de “viejos” y tradicionales panistas que no comulgan con el manejo y orientación que se le viene dando al PAN en el municipio.

“Los Robertos” ya velan armas y se preparan con sus estrategias para regresar al partido y darle rumbo y mejor dirección, dicen, ante la voraz y desaseada conducta del regidor acaparador y exterminador de su propio partido.

Otro tema por el que hay inconformidad entre los azules es el relacionado con la administración y ejercicio del presupuesto que seguramente el partido en el estado le destinará al comité municipal y del que no se tiene conocimiento, sólo que según la información difundida por el IEPCJ, al PAN en el estado este año le corresponderán más de 19 millones de pesos de presupuesto y una para le tocará al partido en Tlajomulco.           

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