La columna de Temachtiani – Desigualdad social

Por Vicente García Tejeda

La desigualdad social es un problema producto de la mala distribución de la riqueza y de las políticas públicas. Refleja el trato discriminatorio que sufre un grupo de personas, pero favorece a otras clases sociales.

En general, la desigualdad social ocurre en los países subdesarrollados; puede presentarse en países con niveles altos de desarrollo, producto de la falta de educación, de mejores oportunidades en el mercado de trabajo y también por la dificultad de acceso a los bienes culturales, a los servicios de  salud o a la educación que padece la mayor parte de la población.

La desigualdad social genera otros tipos de rezados como los de génerorazadesigualdad, regional, entre otros.

México es un país de discrepancias. Las diferencias económicas en el país son grandes, y se expresan en: la desigualdad medida entre las personas del país, entre sus regiones y entidades federativas, donde más de la mitad de la población vive en pobreza por bajos ingresos.

Particularmente se muestra en la educación y la salud, en donde además del problema del acceso,  existe otro aspecto más que es la baja calidad de los servicios que profundizan las desigualdades sociales y una política social que no encauza los destinos de individuos y comunidades hacia un bienestar social duradero. 

Entre los desafíos para abatirla está la lentitud con la que ocurren los cambios para generar una sociedad más equitativa.

Las entidades que conforman el territorio mexicano se agrupan en regiones y cada una de ellas tienen características naturales, poblacionales y económicas que difieren de las otras. El grado de desarrollo económico del norte del país es mayor que el del sureste, ya que en estas últimas se concentra gran parte de la población indígena.

Es ineludible reflexionar los ámbitos y escenarios de reconfiguración de la política económica que está impulsando el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), la cual se supone está basada en que el motor para incentivar el desarrollo económico del país sea el Estado, a través de un gasto público expansivo, que busca un efecto multiplicador que estimule el crecimiento de la productividad y fortalezca el mercado interno.

La propuesta económica del gobierno ha sido señalada como populista por líderes empresariales, políticos de oposición y algunos analistas financieros, que han criticado y afirmado que los esquemas de los programas sociales de esta administración son clientelares y no ayudan a erradicar la pobreza

En primer término, podemos observar que la política económica que está implementando el actual gobierno es un cambio radical con el modelo de mercado, que tuvo México anteriormente.

Otros aspectos que podemos referenciar, es que el peso no se ha depreciado, la inflación bajó y está dentro en los parámetros, la confianza del consumidor está en un nivel muy alto y el salario mínimo se ha incrementado.

La política económica que ese está aplicando, genera certidumbre entre la población, mas no entre otros que participan en la generación de bienes y servicios de nuestra economía.

Existen programas sociales de apoyo económico a jóvenes y personas mayores. La necesidad del gobierno por crear programas sociales, requerirá más recursos económicos y, por tanto, es menester ampliar la cobertura de pago de impuestos.

Las propuestas u ocurrencias, como es el caso de la rifa del avión, generan reacciones encontradas entre los diversos sectores de la población, y lo más importante en la actualidad es generar confianza y fe entre los ciudadanos y los diversos sectores que participan en la economía del país; fortalecer el seguimiento del combate a la corrupción que, sin duda, traerá como consecuencia credibilidad entre la ciudadanía y la creación de una ruta segura para combatir la desigualdad social.

Deja un comentario