Llega el pelícano “borregón” a la Laguna de Cajititlán

Esta ave proviene de Canadá y en el invierno vuela miles de kilómetros hasta llegar a cauces de Jalisco

Lyliana Arévalo

Imágenes: Margarita Gamboa

La presencia de una parvada de pelícanos “borregones” en la Laguna de Cajititlán asombró a visitantes a ese embalse el pasado fin de semana. El pelícano es un ave migratoria que viene desde Canadá durante el invierno.

El malecón de Cuexcomatitlán y la zona de la playa de San Juan Evangelista, en Cajititlán, son los lugares predilectos por esta variedad de pelícanos. Sin embargo, la mayoría se aloja en el lago de Chapala, en la isla del Petatán, un pequeño poblado ubicado en los límites de Michoacán y Jalisco.

La blancura de las plumas de los pelícanos y el brillante color amarillo de sus picos se convierten en un espectáculo natural para quienes acuden a descansar a la orilla de este vaso lacustre; desde lejos se les puede ver buscando su comida o descansando.

El plumaje blanco y abundante de los pelícanos juntos ha hecho que la gente le ponga el nombre de “borregón”, pues a la distancia parecieran un rebaño grande de borregos, dice el especialista. Aunque esta ave no está en peligro de extinción, sí es considerada como una especie prioritaria para su conservación por la migración que realiza.

Las aves descansan y se recrean en las aguas de esta región, donde los habitantes y algunos turistas admiran el vuelo de los pelícanos, como si fueran coreografías previamente ensayadas.

El presidente de Tlajomulco, Salvador Zamora Zamora, indicó que se presenta una mejora en la calidad del agua de la laguna de Cajititlán, muestra de ello es el retorno de especies de aves migratorias y reptiles.

“Evidentemente la calidad del agua ha mejorado muchísimo estos dos años, principalmente el último año, tenemos dos fenómenos importante que representan la vida de la laguna, uno de ellos es el lirio y otro es la presencia de aves migratorias en este invierno, que habían abandonado la laguna durante años y ahora los tenemos de regreso”, expuso.

Además, recordó que en la actualidad funcionan al 100 por ciento las tres plantas de tratamiento de aguas residuales de la Laguna de Cajititlán. La última, la planta de San Miguel, ya fue recibida por el Gobierno de Tlajomulco trata la mayoría de las aguas que ingresan a ese vaso lacustre.

A la par, el Ayuntamiento invirtió en 2019 cerca de 30 millones de pesos en labores de rehabilitación del arroyo Cedros, principal conductor de agua pluvial a la laguna, contribuyendo a mejorar la calidad del embalse. Está en proceso la rehabilitación de una compuerta, a fin de tener una mejor laguna.

Zamora informó que su administración mantiene el monitoreo permanente de la calidad de agua, a la par de los que realiza la Comisión Estatal del Agua (CEA), y se ha mostrado de manera certificada mejoras en la vida del vaso lacustre.

Deja un comentario