Trastornos de ansiedad

Dr. José Daniel Ruiz Carrillo

En algunos momentos determinados del día a día, todas las personas llegan a presentar síntomas de ansiedad, esto como respuesta a numerosos eventos. La ansiedad tiene un fin el cual es preparar al organismo para sobrevivir y ante esto  el cuerpo experimenta ciertos cambios tanto físicos,  químicos y psicológicos que lo preparan para huir o luchar.

Sin embargo, hay ocasiones donde esta ansiedad puede ir en aumento hasta convertirse en verdaderos ataques de pánico, generando episodios que pudieran ser insignificantes, es decir, si antes te producía ansiedad salir a pasear al parque, después, el solo hecho de salir a la calle pudiera agravar los síntomas y producir una verdadera crisis de pánico.

Los trastornos de ansiedad se clasifican en: trastorno de angustia, agorafobia, fobia social, fobia específica, trastorno por estrés-postraumático, trastorno de ansiedad generalizada y trastorno obsesivo compulsivo.

En esta ocasión  describiré más a detalle el trastorno de angustia, también llamado ataque de pánico; estos se  caracterizan por ser inicialmente espontáneos y se repiten de forma irregular. Estas crisis tienen un inicio brusco, alcanzando su máximo pico en unos minutos. Se presentan con una intensidad muy fuerte y los síntomas varían desde físicos hasta psicológicos, pueden durar menos de  una hora y dejan un cansancio extremo.

Los síntomas que se presentan suelen ser los siguientes: palpitaciones, falta de aire o sensación de ahogo, miedo a la muerte, mareo o sensación de debilidad, temblores musculares, sudoración, molestias o dolores en el pecho, náuseas o dolor abdominal, sensación de entumecimiento en brazos, piernas o cara, miedo a enloquecer o perder el control, boca seca y dolores de cabeza.

Las primeras crisis suelen aparecer en la adolescencia o al principio de la edad adulta, a veces despiertan a las personas por la noche o surgen cuando más tranquilos están; con el tiempo se puede desarrollar una serie de complicaciones psicológicas que son las que afectan la calidad de vida de las personas y son las siguientes: miedo de tener nuevas crisis, miedo a que las crisis indiquen algún problema grave de salud y miedo a ir a determinados lugares por si se sufre alguna crisis.

Hay otras complicaciones psiquiátricas como son el abuso del alcohol, el abuso de medicamentos  y el desarrollo de síntomas depresivos, con aumento de tendencia al suicidio. Se ha descubierto que estas crisis de angustia/pánico  tienen un factor de herencia, ya que se presentan más entre familiares de personas afectadas.

El tratamiento de este padecimiento se combina con medicamentos y psicoterapia. Si usted se ha sentido de esta forma en alguna ocasión, no dude en  acudir por ayuda con algún profesional de la salud.

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