Cajititlán en espera de la Navidad

El inicio de las fiestas de los Tres Reyes está en puerta, posterior a la celebración del nacimiento del Niño Jesús

Sandra Minerva Rosales Virgen

La Navidad es una fiesta cristiana que se celebra en la mayor parte del mundo desde el siglo IV D.C. Se conmemora el 25 de diciembre debido al sincretismo cultural entre el nacimiento de Jesús de Nazaret y varias fiestas paganas de origen romano y celta, pero no es hasta el año 350 D.C. cuando el 25 de diciembre queda como fecha oficial del nacimiento de Cristo.

En el Imperio Romano se acostumbraba a celebrar “los saturnales”, una festividad que duraba siete días en honor a Saturno (Cronos) llegando a su término el 25 de diciembre. El Papa Julio I solicitó entonces que el nacimiento de Jesús tuviera lugar en esa fecha para que los romanos se pudieran convertir al cristianismo y en el año 354 D.C. el Papa Liberio convierte en realidad el sueño del anterior papa. En el año 379 se puede encontrar por primera vez la referencia a un banquete en Constantinopla como los que se realizan hoy en día para celebrar esta fiesta.

Con el paso de los años los que profesan la religión católica siguen celebrando año con año esta fiesta y cada comunidad demuestra su fe de diferente manera, sin perder el sentido de esta celebración.

Según la fe cristiana, las posadas nos recuerdan lo vivido por José y María antes del nacimiento de Jesús.

Al acercarse la fiesta de la Natividad dan inicio las tradicionales posadas, nueve días para ser exactos los cuales representan un valor distinto: humildad, fortaleza, desapego, caridad, confianza, justicia, pureza, alegría y generosidad, y consisten en recibir a las imágenes de los  peregrinos  José y María que visitan día a día una casa diferente en la que se inicia pidiendo posada, luego el rezo del rosario y terminando con el obsequio de algún antojito, ya sean deliciosos buñuelos, un bolo con dulces para los niños  o un juguete, que con entusiasmo y fervor entonan los villancicos navideños, para terminar el último día del novenario en la Parroquia de los Santos Reyes donde se reúnen todos los centros de barrio y se ofrecen bolos a los niños de la comunidad.

Otras de las tradiciones  de estas fechas es el recorrido del Niño Dios, que es llevado por personas voluntarias o porque han prometido “manda” de realizar esta labor. Quienes lo llevan a visitar  las casas de Cajititlán, van anunciando su llegada tocando una campanita y la gente lo espera con emoción, los mayores piden su bendición para ellos y todos los integrantes de la familia, así como de la casa en sí; pero los niños lo esperan con emoción para hacerle entrega de una cartita escrita por ellos mismos con  la petición de los juguetes y regalos que esperan recibir durante la noche del 24 de diciembre.

En cambio por la bendición recibida y en señal de gratitud, anteriormente las personas le obsequiaban algo de su cosecha, frijol, maíz  o algún otro en especie; en la actualidad  el obsequio es  monetario.

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